Era un bello país que a veces nos amenazasa.
Pero estábamos todo allí, reunidos, crédulos,
en un jardín que siempre florecia, en un jardín
de árboles que nunca perdían las hojas...
Era un jardín que no se amarillento nunca...
Era no saber que mamá moriría, que su voz estaba
de paso, que sus manos eran náugrafas
de una tormenta
de una tormenta
que por fin llegaría...
Era un jardín de la infancia; un jardín en el que nos
juramos no crecer, pero crecimos...
En el que nos juramos nunca llorar, pero lloramos...
Era un jardín al que volveriamos, a veces, con nuestros
pasos de mujer, para ponernos zapatitos de nena y
correr entre los canteros, correr tras la mamá que nos
sonrríe y por una exepción no tiene apuro...
Es el jardín al que llegamos
cuando tenemos muy lleno de pesar y de nostalgia el corazón.
*POLDY BIRD

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